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Liderazgo Empresarial

Bernardo Moreno — Fundador y director de RWS

Entrevista exclusiva de Encontrando Líderes · Edición 8

Edición 8 14 de Julio, 2026 Liderazgo Empresarial
Bernardo Moreno — Fundador y director de RWS | Encontrando Líderes Bernardo Moreno — Fundador y director de RWS
EL LÍDER QUE QUIERE DESPEGAR UNA NUEVA ERA PARA LA AVIACIÓN MEXICANA

Bernardo Moreno, fundador y director de rws, conversó con Encontrando Líderes sobre su trayectoria, su visión del liderazgo y los retos que enfrenta en Querétaro.

En una industria donde cada decisión está regulada al milímetro y el margen de error simplemente no existe, liderar implica mucho más que administrar una empresa. Significa anticiparse al futuro, desafiar paradigmas y construir infraestructura donde otros solo ven obstáculos. Eso es precisamente lo que ha hecho Bernardo Moreno.

Piloto desde la adolescencia, empresario, operador y visionario de la aviación ejecutiva, Bernardo ha dedicado prácticamente toda su vida a entender cómo funciona el cielo mexicano... para después preguntarse una sola cosa: ¿cómo hacerlo mejor? Desde el FBO de RWS en Querétaro —considerado uno de los más modernos y completos del país— ha construido una empresa que hoy administra, vende, renta y opera aeronaves para clientes nacionales e internacionales, mientras impulsa una visión mucho más ambiciosa: transformar la manera en que México entiende la conectividad aérea. Porque para Bernardo, el negocio nunca ha sido únicamente vender horas de vuelo. Su verdadera misión es acercar personas, reducir distancias y devolverle tiempo a quienes más lo necesitan.

Una vida escrita entre aviones

Hay personas que descubren su vocación con el paso de los años. Bernardo Moreno prácticamente nació dentro de un hangar. Su abuelo, su padre y gran parte de su familia dedicaron su vida a la aviación, convirtiendo los aeropuertos en su segundo hogar desde que era un bebé. Antes incluso de alcanzar los pedales de un avión, ya ocupaba el asiento derecho de la cabina observando cómo despegar significaba abrir nuevas posibilidades. Fotografía: Jesús M. Palacios.

A los 12 años comenzó a volar. Más tarde estudió Administración de Empresas Aeronáuticas en Estados Unidos, convencido de que para transformar una industria no bastaba con pilotar aviones; era necesario comprender el negocio completo. Aquella combinación entre conocimiento operativo y visión empresarial terminaría definiendo toda su carrera.

Las oportunidades siempre llegan para quien está preparado

Bernardo suele repetir una frase que heredó de su abuelo: "Las oportunidades siempre existen; simplemente hay que estar preparado para verlas." Esa filosofía ha guiado cada uno de sus proyectos.

Después de desempeñarse como piloto y posteriormente en áreas operativas dentro de distintas empresas, encontró una oportunidad casi olvidada: un antiguo permiso de mantenimiento aeronáutico perteneciente a su familia. Lo que para muchos era un activo abandonado, para él representaba el inicio de algo mucho más grande.

Convirtió aquel pequeño taller en el punto de partida de una empresa que, años después, encontraría en Querétaro el lugar ideal para consolidar un proyecto de talla internacional. No eligió Querétaro únicamente por su ubicación geográfica.

Lo hizo por su estabilidad, su infraestructura, su clima empresarial y, sobre todo, por la posibilidad de construir un ecosistema aeronáutico con visión de largo plazo.

RWS: mucho más que un FBO

Hoy RWS se ha consolidado como uno de los referentes de la aviación ejecutiva en México.

Con una flota cercana a diez aeronaves, la empresa ofrece servicios de renta, venta, administración y mantenimiento de aviones privados, además de operar uno de los Fixed Base Operators (FBO) más importantes del país. Sin embargo, el verdadero diferenciador no está únicamente en sus instalaciones.

Está en su cultura. Mientras muchas compañías compiten únicamente por infraestructura, Bernardo decidió competir por experiencia. Su apuesta ha sido combinar estándares internacionales de seguridad con una filosofía profundamente orientada al servicio.

Esa combinación ha permitido que artistas internacionales, empresarios, operadores extranjeros y clientes provenientes principalmente de Estados Unidos encuentren en Querétaro una base confiable para operar en toda Latinoamérica. Para Bernardo, la excelencia operativa y el servicio personalizado no son ventajas competitivas.

Son obligaciones.

Innovar incluso cuando todo parece estar regulado

Hablar de innovación en la aviación no resulta sencillo. Es probablemente una de las industrias más reguladas del mundo. Sin embargo, Bernardo sostiene que precisamente ahí se encuentra la oportunidad. Mientras muchos esperan cambios tecnológicos desde los fabricantes, él decidió comenzar por optimizar la operación. Hoy RWS incorpora herramientas de inteligencia artificial para analizar hábitos de sus clientes, optimizar rutas, reducir consumo de combustible, prever restricciones aeroportuarias y generar eficiencias operativas prácticamente en tiempo real.

La tecnología, explica, no reemplaza el criterio humano. Lo potencia. En una industria donde cada minuto representa miles de dólares, la capacidad de anticiparse hace toda la diferencia.

Una visión más allá de los aviones privados

Si algo distingue a Bernardo Moreno es que piensa en términos de ecosistemas, no de empresas.

Su visión no termina cuando un avión aterriza. Empieza ahí. Por ello también decidió involucrarse en la aviación comercial regional con el objetivo de resolver uno de los grandes problemas del país: la falta de conectividad entre ciudades intermedias.

Mientras la mayor parte de las aerolíneas concentran sus operaciones en unos cuantos aeropuertos, Bernardo observa un mapa completamente distinto. Visualiza cientos de rutas que hoy simplemente no existen. Trayectos que en automóvil consumen ocho o diez horas podrían reducirse a menos de una.

Su apuesta consiste en construir esa "última milla" aérea que permita conectar regiones olvidadas por las grandes aerolíneas y hacer mucho más eficiente la movilidad del país. No pretende competir contra las grandes compañías. Busca complementar el sistema.

Porque, en su visión, la verdadera innovación no consiste únicamente en fabricar mejores aviones. Consiste en conectar mejor a las personas.

El gran reto de México

Bernardo reconoce que el mayor desafío para la aviación mexicana no está en los pilotos ni en las empresas. Está en la infraestructura.

México posee uno de los territorios más extensos del continente, pero una red aeroportuaria insuficiente para las necesidades actuales. Mientras otros países han modernizado sus sistemas, digitalizado procesos e impulsado nuevas tecnologías, gran parte de la infraestructura nacional continúa operando bajo esquemas que limitan la eficiencia y el crecimiento. Lejos de quedarse en la crítica, Bernardo propone una solución clara: mayor inversión, apertura a la innovación, desarrollo tecnológico y una visión de largo plazo que permita convertir a México en un verdadero centro aeronáutico internacional.

Su postura refleja la de un empresario convencido de que las industrias evolucionan cuando existe colaboración entre iniciativa privada, academia y gobierno.

Formar innovadores, no solo especialistas

Más allá de la infraestructura, Bernardo identifica otro reto de fondo. La educación. Considera que México posee talento extraordinario, pero necesita impulsar una formación orientada a la innovación y al desarrollo tecnológico, donde los jóvenes no solo aprendan a operar sistemas existentes, sino también a crear los del futuro.

Su llamado es claro: dejar de ser únicamente fabricantes para convertirnos también en diseñadores, desarrolladores y creadores de tecnología aeronáutica. Es una visión que trasciende su propia empresa y apunta al fortalecimiento de toda una industria.

El tiempo como el recurso más valioso

Para Bernardo Moreno, los aviones nunca han representado un símbolo de lujo. Representan tiempo.

Y el tiempo, sostiene, es el único recurso verdaderamente democrático. Todos disponemos de las mismas 24 horas al día. La diferencia radica en cómo logramos aprovecharlas. Por ello entiende la aviación como una herramienta capaz de multiplicar oportunidades, acercar mercados, impulsar negocios y mejorar la calidad de vida de miles de personas. No vende vuelos. Ayuda a que las personas lleguen más lejos en menos tiempo.

El legado que quiere dejar

Cuando se le pregunta qué huella desea dejar en la aviación mexicana, Bernardo no habla de empresas, hangares o aeronaves. Habla de conectar regiones. De reducir distancias. De crear una infraestructura que permita a millones de mexicanos desplazarse con mayor rapidez y eficiencia. Sueña con un país donde viajar entre ciudades cercanas no implique perder un día entero.

Donde la innovación permita acercar comunidades, generar desarrollo económico y democratizar la movilidad aérea. Ese es, asegura, el verdadero proyecto de su vida. Porque para Bernardo Moreno el éxito no consiste únicamente en hacer despegar aviones.

Consiste en impulsar a México hacia una nueva etapa de desarrollo aeronáutico.

Y quizás esa sea la mayor cualidad de un líder: no conformarse con administrar el presente, sino dedicar su vida a construir el futuro.

Ficha del Entrevistado

Bernardo Moreno
Fundador y director de RWS
Edición 8
14 de Julio, 2026