Entrevista exclusiva de Encontrando Líderes · Edición 8
Jorge Gutiérrez de Velasco Rodríguez — Director del Aeropuerto Internacional de Querétaro
Jorge Gutiérrez de Velasco Rodríguez, director del aeropuerto internacional de querétaro, conversó con Encontrando Líderes sobre su trayectoria, su visión del liderazgo y los retos que enfrenta en Querétaro.
Hay liderazgos que administran instituciones. Y hay otros que las transforman.
En el caso del Aeropuerto Internacional de Querétaro, la diferencia tiene nombre y apellido: Jorge Gutiérrez de Velasco Rodríguez. Su trayectoria no solo está ligada al crecimiento de una infraestructura estratégica, sino a la construcción misma del ecosistema aeroespacial que hoy coloca a Querétaro en el mapa global de la industria.
Hablar de Jorge Gutiérrez es hablar de una visión que ha atravesado más de dos décadas de decisiones clave: la llegada de Bombardier, la creación de la Universidad Aeronáutica en Querétaro (UNAQ), la consolidación del Clúster Aeroespacial y, actualmente, la evolución del aeropuerto hacia un modelo de "ciudad aeropuerto".
"Me siento sumamente afortunado", dice con serenidad, al recordar casi 22 años dedicados a una industria que, en gran medida, ayudó a construir desde sus cimientos en el estado. Pero más que fortuna, su historia revela constancia, visión estratégica y una convicción clara: el desarrollo no ocurre por accidente, se diseña.
Cuando Jorge Gutiérrez de Velasco Rodríguez habla del inicio del ecosistema aeroespacial en Querétaro, no lo hace desde la nostalgia, sino desde la memoria de quien fue parte activa de su creación.
El Aeropuerto Internacional de Querétaro inició operaciones en noviembre de 2004. Apenas meses después, el estado se encontraba en una carrera decisiva: atraer una de las inversiones más importantes de su historia.
La llegada de Bombardier no fue casualidad. Fue el resultado de condiciones específicas, pero sobre todo de una visión institucional que entendió que la infraestructura era clave para detonar una nueva vocación económica.
"Un elemento clave fue que existiera un aeropuerto y la voluntad del Gobierno Federal y del Gobierno del Estado para crear instrumentos de política pública", ha señalado Jorge.
Desde entonces, su papel ha sido constante en la articulación del ecosistema: industria, academia y gobierno. Hoy, ese esfuerzo se refleja en más de 80 organizaciones vinculadas al sector aeroespacial en Querétaro, incluyendo gigantes globales como Safran, Airbus, Bombardier y General Electric.
Pero para Jorge Gutiérrez, las cifras son solo una consecuencia. El verdadero logro es haber construido un sistema que funciona.
Si hay un concepto que define la visión actual de Jorge Gutiérrez, es la transformación del aeropuerto en una "ciudad aeropuerto". No se trata únicamente de ampliar pistas o aumentar vuelos. Se trata de redefinir lo que significa un aeropuerto en el siglo XXI.
"Una ciudad aeropuerto es un conjunto de infraestructuras donde la gente aterriza y despega, pero también donde compra, se hospeda, hace negocios y se educa", explica. Y en ese modelo, el Aeropuerto Internacional de Querétaro ya es un organismo vivo.
Más de 20 mil personas transitan o trabajan diariamente en su entorno. Ahí conviven estudiantes de aeronáutica, ingenieros, técnicos especializados, personal operativo, empresas de mantenimiento y viajeros de más de 67 nacionalidades.
Uno de los activos más relevantes de este ecosistema es la base de mantenimiento aeronáutico, la más grande de México y una de las más importantes de América Latina.
Para Jorge Gutiérrez, esto no es casualidad, sino el resultado de una estrategia de largo plazo que entendió algo fundamental: los aeropuertos modernos no solo conectan ciudades, conectan economías.
Bajo su dirección, el aeropuerto ha entrado en una etapa de expansión sin precedentes. La apertura de la ruta directa Querétaro–Madrid, con dos frecuencias semanales, representa uno de los hitos más importantes en la internacionalización del estado. No solo abre una conexión con Europa, sino que posiciona a Querétaro como un nodo relevante dentro de la red global de movilidad aérea.
A esto se suma la apertura reciente de once nuevas rutas, nacionales e internacionales, que amplían de forma significativa la conectividad del Bajío. Veracruz, Oaxaca, Mazatlán, Durango, Acapulco, Guadalajara, Houston, Dallas, San Antonio, Denver y Orlando son hoy parte de una red que, más que destinos, representan oportunidades económicas. Para Jorge Gutiérrez de Velasco Rodríguez, cada ruta tiene un impacto directo en el desarrollo regional.
"Hoy puedes ir de Querétaro a Guadalajara en 30 o 35 minutos de vuelo. Eso cambia la forma en la que hacemos negocios", ha señalado. La conectividad, bajo su visión, no es un servicio: es una herramienta de competitividad.
El crecimiento del Aeropuerto Internacional de Querétaro ha sido constante y acelerado. En 2021 registró 833 mil pasajeros. Para 2025 alcanzó los 2.4 millones. Y las proyecciones apuntan a acercarse al límite de su capacidad actual, estimada en 3 millones de pasajeros.
Ante este escenario, Jorge Gutiérrez de Velasco Rodríguez ya ha puesto sobre la mesa la siguiente gran transformación: la construcción de una nueva terminal.
No se trata únicamente de expansión física, sino de una evolución conceptual del aeropuerto.
El plan contempla una primera etapa para alcanzar 3.5 millones de pasajeros, con una visión posterior que permita llegar a cerca de 6 millones. Pero más allá de la infraestructura, lo que guía el proyecto es la experiencia del usuario: más servicios, más comercio, mejores flujos operativos y un diseño pensado para el futuro del viajero.
El liderazgo de Jorge Gutiérrez de Velasco Rodríguez también se mide por su capacidad de proyectar el futuro más allá del presente inmediato. De acuerdo con el Plan Querétaro 2050, el estado podría alcanzar 4.5 millones de habitantes en las próximas décadas. En ese contexto, el aeropuerto no solo crecerá, sino que se convertirá en una infraestructura crítica para la movilidad nacional e internacional.
La visión es clara: movilizar hasta 15 millones de pasajeros al año hacia el horizonte de 2050. Una cifra que no solo representa crecimiento, sino transformación estructural.
Sin embargo, para Jorge Gutiérrez de Velasco Rodríguez, el verdadero desafío no está en los números, sino en la capacidad institucional para sostener ese crecimiento con calidad, eficiencia y visión de largo plazo.
Si algo define a Jorge Gutiérrez de Velasco Rodríguez es su enfoque en el largo plazo.
No habla únicamente de proyectos, sino de sistemas. No de infraestructura aislada, sino de ecosistemas. Su paso por la UNAQ, su participación en la llegada de empresas globales y su actual liderazgo en el aeropuerto forman parte de una misma narrativa: la construcción de capacidades para el futuro.
"Quiero ser útil a los demás; dejar una semilla para tener una organización inigualable", afirma. Esa frase resume su filosofía.
No se trata de administrar el presente, sino de preparar instituciones capaces de adaptarse al futuro sin perder su esencia.
Hoy, el Aeropuerto Internacional de Querétaro no solo es una terminal aérea. Es el reflejo de una visión que ha sabido conectar industria, educación, gobierno y sociedad.
Y en el centro de esa transformación está Jorge Gutiérrez de Velasco Rodríguez: un líder que no solo vio despegar al aeropuerto, sino que ayudó a diseñar la pista desde la que hoy Querétaro sigue elevando su futuro.